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Experiencia del mes: El Plan Ceibal en Uruguay...
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Uruguay ha implementado el Plan Ceibal que implica la distribución de una laptop para cada niño y cada maestra de las escuelas públicas de todo el país. En este artículo se analiza, cuales son las características, alcances y limitaciones que tiene este para contribuir a la inclusión social y cuales son sus componentes de innovación para el empoderamiento de la ciudadanía.
El Plan de Conectividad Educativa de Informáticas Básica para el Aprendizaje en Línea (Ceibal), implementado en Uruguay, se inscribe en un conjunto de políticas e iniciativas para la Sociedad de la Información y el Conocimiento que comienzan a diseñarse e implementarse a partir de 2005 en Uruguay. Estas, a su vez, coinciden con cambios en otras políticas para la inclusión social, la reducción de la pobreza y para la innovación y el desarrollo.
El Plan Ceibal es una iniciativa pública para la inclusión social a través del acceso universal a las TIC que busca contribuir a la reducción de las desigualdades existentes. No tiene precedentes a nivel mundial pues se trata de una política pública de carácter universal consistente en otorgarle una laptop a cada niña, niño y docente de todas las escuelas públicas del país, de primero a sexto año de primaria. El costo total del programa ha sido asumido por el Estado.
Cuenta como antecedente el proyecto One Laptop Per Child (OLPC) del Massachussets Institute of Technology, siendo el Ceibal es una versión propia que incluye cambio en criterios de implementación y en sus fundamentos. A diciembre de 2009 se culminó la primera etapa entregando 400.000 laptop a todos los docentes y estudiantes de las escuelas públicas primarias del país.
Esta laptop está especialmente diseñada para el uso infantil y educativo y tiene conexión a Internet a través de señales inalámbricas de las escuelas y otros espacios públicos. Los niños y niñas son los dueños del computador y por tanto lo llevan a sus hogares. Asimismo, se han introducido mecanismos de seguridad tecnológicos e institucionales para garantizar que sea el beneficiario que reciba y use la máquina.
Además de los procedimientos y protocolos tecnológicos, se ha elaborado un Proyecto Pedagógico y se desarrolló un portal (www.ceibal.edu.uy) con fines educativos, donde se encuentran recursos didácticos, académicos e informativos para docentes, estudiantes y la comunidad.
Innovación en la implementación
El Ceibal ha tenido algunos aspectos innovadores y corresponde preguntarse si contribuye al empoderamiento a través de las TIC y a la inclusión y el desarrollo humano.
Un primer aspecto a señalar es que se trató de una iniciativa del Presidente de la República, quien en su lanzamiento oficial lo presentó como una iniciativa para la inclusión social. No se trató de una iniciativa aislada, sino que se inscribió en un contexto de desarrollo de las políticas TIC y fue incluido en la primera Agenda Digital de Uruguay (ADU 2008 – 2010). Si bien el centralismo y verticalidad de la decisión otorgó un impulso importante a la iniciativa, también generó ciertas resistencias por parte de distintos actores que no fueron consultados ni se vieron involucrados desde el principio.
Para la ejecución ha sido necesaria cierta infraestructura de conectividad así como acondicionamiento de los locales educativos que podrían evaluarse como efectos colaterales positivos. Una particularidad es que para ello se contó con la empresa estatal de telecomunicaciones, ANTEL. También participaron de la dirección del Plan otros organismos estatales vinculados a la temática (educativos, agencias de gobierno electrónico e investigación e innovación) integrando la Comisión Política. La acción operativa está a cargo del Laboratorio Tecnológico del Uruguay que se rige por derecho privado y por tanto tiene más flexibilidad para la ejecución. Esta integración multi sectorial y multidisciplinar, permitió evitar enfoques tecnologicistas y contemplar en las decisiones la perspectiva de los diferentes actores involucrados así como la dinámica y lógica de las distintas instituciones, lo cual constituyó un aprendizaje institucional importante.
Si bien la iniciativa estuvo en todos sus aspectos a cargo del Estado, participaron actores externos al mismo. Es el caso de la Red de Apoyo al Plan CEIBAL (RapCEIBAL) integrada por más de seiscientos ciudadanos de todo el país, en su mayoría profesionales. En forma voluntaria han apoyado la implementación apoyando la distribución de las máquinas, realizando cursos de capacitación a los docentes, realizado talleres y otras acciones de apoyo a nivel local.
El otro caso es Proyecto Flor de Ceibo de la Universidad de la República que surge a iniciativa de un grupo de docentes y culmina siendo un programa central del Rectorado. Este proyecto busca unir los cometidos de extensión, enseñanza e investigación en torno a un trabajo de acompañamiento del plan Ceibal. Se comenzó a implementar en el 2008 a partir de un convenio con el LATU, en el cual trabajan cincuenta docentes universitarios y participan cerca de trescientos estudiantes de diversas disciplinas. Han participado más de setecientos estudiantes realizando trabajo de relevamiento, promoción y apoyo con la comunidad y las escuelas, particularmente en las zonas más carenciadas y con mayores dificultades sociales, a los efectos de profundizar la apropiación social de las TIC.
En síntesis, el Plan Ceibal se constituye como una experiencia sin precedentes a nivel internacional logrando el acceso universal a niños y docentes de las escuelas públicas del país. Para ello se han realizado innovaciones en la ejecución de la política pública, siendo novedosa la participación de voluntarios así como de la Universidad estatal. Se trata de un fuerte impulso de una política de inclusión digital cuyas acciones no se reducen a aspectos tecnológicos sino que incluyen otras iniciativas. Pero para que el Ceibal contribuya a la inclusión social, el empoderamiento de la ciudadanía y el desarrollo humano es necesario acelerar e intensificar los cambios.
La democratización del acceso
En primer lugar es importante destacar que el Plan recién está cumpliendo su primera etapa, por lo tanto sus efectos sobre la inclusión social, tienen como principal indicador la reducción de la brecha de acceso. Existen evidencias de que el Plan ha logrado reducir las desigualdades de acceso a las TIC con un impacto muy importante en los sectores de menores ingresos. Sin embargo, es el primer paso en un proceso mucho más complejo que incluye otros aspectos para que contribuya al empoderamiento. Es necesario que se estimule la apropiación y uso con sentido de forma tal de que esta tecnología sea aprovechada para el desarrollo lo que debiera constituir el cometido central del Ceibal en esta segunda etapa. Para ello es necesario tomar medidas para mejorar su utilización en la educación, en las escuelas y particularmente en el aula por parte de los docentes de forma tal de contribuir a la mejora educativa.
A partir de observaciones del uso de las laptops por parte de los niños y niñas, también se ha constatado que este es inmediato. Los niños y niñas comienzan a acceder a Internet y por lo tanto a información y conocimiento que hasta el momento no poseían. Cuanto más pobre o aislada es la población más fuerte y profundo es el impacto. Se constata a su vez, un cambio en la relación de poder entre docentes y estudiantes. Por un lado, debido a la autonomía de los estudiantes respecto del acceso al conocimiento, pues el docente deja de ser la única fuente del mismo. Por otro, debido a que los niños y niñas aprenden a manejar más velozmente y mejor las laptops y por lo tanto pasan a enseñarle a sus docentes. Este cambio no está libre de tensiones, e implica un gran desafío pedagógico que aún no ha sido cabalmente asumido por el cuerpo docente.
Finalmente, hay que destacar que debido a sus características, el Plan Ceibal tiene un ámbito de influencia más allá de la escuela pues del mismo se pueden beneficiar las personas que integran el hogar así como la comunidad. Sin embargo, los usos detectados aún son muy bajos y distan mucho de constituirse en un elemento que contribuya al empoderamiento de la ciudadanía. Más allá de algunas iniciativas existentes, allí está todo por hacer.
Los desafíos para el empoderamiento
La experiencia del Plan Ceibal habla de una innovación a nivel mundial a través de esta política de entrega de una computadora por niño y por maestra en las escuelas públicas primarias de todo un país. Es una apuesta importante de carácter financiero para un país como Uruguay que es viable debido a sus características demográficas y de su sistema educativo.
Se ha culminado la etapa inicial del acceso universal y resta dar continuidad del Ceibal así como seguir actualizándolo tecnológicamente. Sin embargo, lo más importante es evitar el reduccionismo tecnológico y contentarse con la mera entrega de las laptop y la reducción de la brecha de acceso. Es el momento de que las acciones del programa estén fuertemente centradas en fomentar el uso con sentido o significativo de las laptops y en profundizar la apropiación y el aprovechamiento con fines de desarrollo. Sólo de esta forma contribuirá al empoderamiento y a reducir las desigualdades sociales, culturales, económicas, etc.
Una de las virtudes del Ceibal es que fue creado como una política para la inclusión social y fue impulsado desde el más alto nivel político. Sin embargo, ese factor no ha favorecido la apropiación del proyecto en forma participativa por parte de los actores de la educación. Este es un problema a resolver y debieran implementarse más acciones tendientes a superarlo.
Aún están siendo desaprovechadas las oportunidades que brinda el Plan, por parte de las personas, grupos o comunidades. Hay iniciativas en curso que buscan mejorar estas condiciones pero debe profundizarse mucho más. Los hogares, la comunidad, los adultos y los distintos organismos del Estado y organizaciones sociales pueden apropiarse de la herramienta para distintos fines y contribuir al empoderamiento a través de sus acciones sociales.
Por último, es central intensificar la producción de contenidos digitales de carácter local, con información y conocimiento que permita a los ciudadanos identificarse cultural y lingüísticamente en Internet. Profundizar el uso de esta tecnología implica también mejorar las capacidades para su explotación por parte adultos y niños, así como mejorar los servicios, los vínculos con el sector productivo y el empleo, las gestiones del estado, las iniciativas culturales y educativas, etc.
Al igual que en otros casos, empoderamiento a través de las TIC es en este caso significa mayor y mejor participación, innovación, cambios y aprendizaje colectivo. Esto recién empieza.
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